Cazador Fantasmal
Bono de 2 Piezas
Daño de Ataque Normal y Cargado +15%.
Bono de 4 Piezas
Cuando la Vida del personaje aumenta o disminuye, la Prob. CRIT aumenta en un 12%. Este efecto dura 5 s y puede acumularse hasta 3 veces.
Piezas
Obertura Maestra
Una herramienta para ajustar los torques de algunos mecanismos antiguos. Ya ha perdido su utilidad práctica.
Una pequeña herramienta con la que ajustar torques mecánicos. Se puede usar en toda clase de motores.
Quedó obsoleta con la difusión de los nuevos modelos de Mecabots desarrollados por Alain Guillotin.
Tras cientos de años de pruebas, en realidad ya no se les puede considerar “nuevos”.
Ahora bien, en cuanto a Alain Guillotin...
Antes de que entrara a la Gendarmería Fantasmal para más tarde salir de ella, y antes de que en Fontaine se fundara definitivamente el Instituto de Investigación Científica e Ingeniería de Energía Cinética,
Guillotin dirigió ciertas investigaciones sobre energía en lo que ahora son las ruinas del Instituto de Filosofía Natural.
Se dice que nunca se llevó bien con nadie del Instituto, a excepción de su hermana mayor, con la que había estado en la Gendarmería Fantasmal.
Hay muchas leyendas sobre Alain Guillotin. Una de ellas es la siguiente:
Cuando trabajaba en el Instituto, creó una máquina que podía pensar por sí misma.
Lo hizo con la intención de que les ayudara a él y a su hermana con su trabajo en la Gendarmería Fantasmal.
Esta información proviene de sus compañeros de trabajo (la mayoría de los cuales murieron en Elynas).
Sin embargo, como no hay pruebas para demostrar su veracidad, las fuentes oficiales nunca hablan de ello.
Una vez, le preguntaron sobre esto y él respondió: “Lo siento, no tengo nada que decir”.
Y desde entonces, nunca más volvió a responder a ninguna pregunta relacionada con este tema.
Otra de las leyendas en torno a su persona es la siguiente:
Cuando se retiró de su trabajo en el Instituto de Ciencias de Fontaine, se dedicó plenamente a trabajar en su taller y nadie volvió a verlo.
Los resultados de la investigación que llevó a cabo al final de su vida nunca se publicaron.
Tras lo ocurrido, lo único que había en su taller personal eran huellas de que se había construido algo.
Años más tarde, estas leyendas son como la obra póstuma e inacabada de Coppélius.
Es decir, han suscitado la imaginación, dado inspiración y alentado a la gente a trabajar aún más duro.
Reloj del Veredicto
Un reloj de bolsillo que, en realidad, no mide el tiempo con mucha precisión.
Un reloj que se entregaba a quienes ejecutaban la ley en Fontaine.
No mide el tiempo con mucha precisión.
Sin embargo, sí se puede usar como insignia mientras se está de servicio.
En el pasado, todo el mundo sabía lo que simbolizaba.
Las noticias de la petición de juicio mediante combate de la maga Parsifal se difundieron a través de los periódicos.
Dicha petición causó mucho revuelo en la Corte de Fontaine junto al inesperado delito que cometió.
Pero aún más sorprendentes fueron la autorización y la persona escogida por el tribunal.
Se decidió que la verduga del justiciazgo Marfisa lucharía en el juicio representando a la acusación.
¿Los orígenes de Marfisa afectarían a su juicio o a su desempeño durante el duelo?
¿Qué había de su conexión pasada con Parsifal?
Y lo que todo el mundo se preguntaba: ¿cuál de las dos era una mejor luchadora? Toda Fontaine discutía apasionadamente sobre estas cuestiones.
Karl Ingold, un periodista que en aquel entonces conocía a Parsifal, ya había dimitido.
Ingold decidió dejar su profesión para dedicarse a explorar la naturaleza, las ruinas y los vestigios históricos.
No obstante, por orgullo, o tal vez añoranza, a su antigua profesión, siempre atesoró las imágenes que había tomado a lo largo de su vida como periodista.
Muchos años después, regresó a Fontaine para cumplir con la promesa que le había hecho a su entonces amiga y subdirectora del Instituto Cruz de los Narcisos.
Cuando iba a tomar una imagen grupal de los entonces miembros de dicho Instituto, vio sus caras través de la lente del dispositivo.
En ese momento, recordó que había estado de acá para allá entre Poisson y la Corte de Fontaine durante meses, pero lleno de esperanza.
Aquel tiempo se pasó como un sueño. Para algunos habría resultado muy largo, pero para otros, demasiado corto.
Recordó a su yo del pasado, el cual no se rendía ni aunque las circunstancias arrasaran con todo como si de una inundación se tratase y no dejaran ver ni un rayo de luz.
No se rendía ni aunque todo el mundo intentara convencerlo de retirarse.
Recordó las sonrisas que vio a través de la lente y las esperanzas de futuro que escuchó.
Recordó los gritos, resquebrajamientos y choques metálicos que se oían lejanamente desde detrás del suelo enladrillado.
Recordó a la joven que usó un truco de magia para obligarse a sí misma a ir a un sótano oscuro.
Y entonces, la vista se le nubló ante el arrepentimiento de no haber podido registrar la última batalla de aquella joven.
Licorera del Olvido
Un recipiente metálico para alcohol muy fácil de llevar. Se puede meter en el bolsillo de un abrigo para tenerlo a mano.
Una licorera que perteneció a una persona que sirvió a la Corte de Fontaine.
A menos que no fueran crueles por naturaleza, aquellas personas que hacían cierto trabajo siempre acababan en el camino de la
destrucción de no ser gracias al elixir que contenía esta licorera.
Le perteneció a una persona que no tuvo más remedio que hacer lo que hizo para conseguir la paz en Fontaine.
Años más tarde, cuando se retiró como soldado debido a una grave herida, llevó a cabo una investigación.
Gracias a ella, descubrió que tras la madriguera del conejo no había ningún reino de las maravillas, sino un vórtice.
...
En ese momento, los recuerdos emergieron de su cabeza como burbujas que escapan de una escafandra resquebrajada.
Recordó el juego al que jugaba con Dwight, Basil y Karl cuando era pequeño.
Él siempre hacía el papel de héroe, y Karl, el del malvado dragón Jabberwock.
Recordó el familiar abrazo de la directora y pensó que lo que sentía en ese momento se parecía mucho a dicho abrazo.
Recordó las incontables caras retorcidas por el resentimiento e iluminadas por las llamas carmesí de Poisson.
Entonces, recordó que en el pasado había enviado al Instituto Cruz de los Narcisos a niños inocentes.
Al final, lo que mejor recordó fue lo que sintió al conocer a su hijo y a su hija.
Sintió como si viera una luz al final de un túnel interminable, como si se hubiera visto a sí mismo llevando puesta una máscara.
Sintió como si estuviera agarrándose a una telaraña para no caerse a las profundidades del infierno.
“Estimados Alain y Marianne... nunca tuve una relación cercana con ustedes.
Ni siquiera al final supe cómo ser un buen padre.
Pero aun así, no quiero olvidar cómo fueron creciendo...”.
Cuando recobró la sobriedad, todo honor, desgracia, amor y apego ya se había disuelto en las aguas.
Semblante del Veterano
Una vieja máscara que sirve para ocultar hasta cierto punto las heridas de la cara. Hay distintos diseños dependiendo del tamaño de la herida y del género de quien la lleve.
Una máscara que en el pasado se le dio a una persona cuya cara estaba herida y que había servido a la Corte de Fontaine.
Puede remplazar un terrorífico rostro y representa el honor o, tal vez, la vergüenza de un soldado veterano.
Aunque pueda ocultar las cicatrices de la cara, no logrará ocultar las del corazón.
Una amiga con la que creció y sirvió en la Corte de Fontaine le dijo una vez:
“Si no vuelvo, te confío a esos dos niños”.
La amiga también le quiso decir que había dejado de pedirle que lucharan juntos.
Sin embargo, en aquel momento, su entendimiento mutuo ya se había deteriorado durante años.
Siempre y cuando ninguno de los dos lo mencionara, era como si el incidente ocurrido en Poisson no hubiera ocurrido nunca.
Es posible que el Instituto se inunde y que, sin mí y sin la directora, sea poco seguro.
Así que dejaré a los niños al cuidado de dos personas en quienes pueda confiar, como Ingold y tú.
Cuando la amiga vio la taciturna cara que había bajo esa máscara, le explicó:
“Cuando vuelva victoriosa, reunámonos con Lasker e Ingold.
¡Yo me encargaré de cocinar y les mostraré mis habilidades culinarias!”.
Al ver su cara de sospecha, la amiga añadió inquieta:
“¡He aprendido a hacer repostería en estos años! A los niños les encanta.
Bueno, adiós, Guillotin... Mi querido Emanuel”.
“Yo también espero que te vaya bien y que no te encuentres con muchos problemas.
Espero que esos tipos no hayan destruido mi Esponsiano...”.
Como es fácil de imaginar, a él no le gustaban los niños... O más bien, no le gustaba hablar con nadie.
Porque, en cuanto veía a alguien, solo podía pensar en la sangre que corría por su cuerpo.
Sin embargo, aquello era una petición de su amiga, así que de momento cuidaría de esos niños.
Cuando Basil regresara, le pasaría la papa caliente.
Broche Floral del Cazador
Una vieja condecoración que en el pasado se otorgaba a las personas que habían hecho heroicas contribuciones en una batalla.
Una condecoración que en el pasado se le otorgaba a las personas que habían hecho grandes contribuciones para la seguridad de Fontaine.
La mayoría de ellas simbolizaba el honor.
Sin embargo, quienes las obtenían a veces las escondían en lugares a los que no llegaba la luz, o directamente las lanzaban al agua.
El Cazador Dorado, quien más tarde se convirtió en alguien sumamente respetado, dijo una vez:
“Persigue las sombras de la oscuridad, expúlsalas y cázalas”.
Aquella persona consideraba que el título de “Cazador Dorado” se había concebido como una profesión.
Y también que el vergonzoso Casiodoro había contribuido a su creación.
En este mundo hay pocos espíritus y monstruos malignos, pero sí hay muchas personas malvadas y monstruosas.
En la actualidad, la Gendarmería Fantasmal no se concentra en el combate, sino en la investigación criminal.
Además, ha reclutado a muchísimas jóvenes melusinas.
Esta insignia le perteneció a un Cazador Fantasmal que participó en el liderazgo del asedio de Poisson.
Debido a aquel evento, el Cazador se fue de las filas de la Gendarmería Fantasmal y planeó vivir el resto de su vida junto a lo que contenía su copa.
Sin embargo, debido a la petición de una amiga, tuvo que volver a convivir con la gente a regañadientes.
Tuvo que volver a intentar construir para sus hijos e hijas un mundo sin sombras oscuras.
Hasta que, al final, lo que lo recibió fue un sereno océano que eliminó toda barrera y aislamiento.
